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Después de un año, el balance es positivo-

En un día como hoy hace un año, decidí que tenía que cambiar mi estilo de vida. Como siempre, mi mamá quien es mi principal coach e impulsora, me sugirió que quizá a través de probar unos suplementos alimenticios y cambiar mi dieta mejoraría mi salud. Obvio, como todas las buenas hijas, luché contra la idea por unas semanas, solo por dar la contra, ¿verdad que nos pasa? eso de rebelarnos nos encanta.

Después de haber tenido durante dos años la peor salud gastrointestinal de mi vida, a las pocas semanas, decidí hacerle caso. Comencé el programa Reset de USANA, bajé los kilos del embarazo y con el tiempo mi salud gastrointestinal mejoró.

Regresé al ejercicio. Entré a unas clases de Nippon Kempo que me fascinaron. Entre la alimentación y el ejercicio se empezó a contrarrestar la depresión post parto que me cargaba, así como otros muchos síntomas que en inicio pensábamos eran consecuencia del embarazo: inflamación de una vena en la pierna, cansancio extremo -fatiga, ansiedad… luego llegó la pérdida de memoria, de cabello, las aftas… así fue como el Lupus se fue develando nuevamente en mi vida. Llegó el brote y tuve que dejar mis amadas artes marciales para cambiarlas por la aburrida elíptica- digo no se puede comparar subirse a la elíptica con la satisfacción de tirar unas patadas, ¿no? pero he aprendido a quererla.

Dentro de todo este mar de cosas que te pasan de la nada y no entiendes, -y que además te empiezan a recetar no se cuantos medicamentos para mejorar y tú no ves la mejora…- el cambio de alimentación, comenzar Paleo y los suplementos alimenticios fueron los que contribuyeron a controlar la inflamación de mi vena, a fortalecer mi cabello, a sentirme con mayor energía y por primera vez en mucho tiempo, sin dolor estomacal, gastritis o colitis.

En lo personal, pero creo que eso nos pasa a todas las mujeres, de lo más frustrante que pega a la vanidad ha sido primero, que no bajo de peso, no importa cuantos cambios haya hecho. Desde que tomo el tratamiento contra el Lupus, nada. Por lo menos no he subido de peso, lo que es ganancia, dicen… Segundo, sentirme débil y sin energías. Siempre fui una mujer físicamente muy fuerte, ahora soy tan frágil que me desespero. Pero bueno, estoy en manos de Dios.

Después de un año y haciendo un balance he ganado tantas cosas:

  • Cambié mi dieta por completo, encontré Paleo en el camino, lo que me hace sentir mejor. Adiós gastritis y colitis- salvo sus honrosas excepciones. Y por supuesto que esto ha contribuido a disminuir la inflamación articular, contrarrestar dolores de cabeza, nauseas…
  • Continúo tomando mis licuados de proteína y los suplementos de USANA, los cuales me han sostenido durante este año.
  • El problema de la pierna, controlado. Depresión post parto, superada.
  • He luchado más por adquirir nuevas virtudes y ser mejor persona- cosa que nunca está de más! Renovarse o morir.
  • Mi matrimonio se ha fortalecido. Tengo tanto que agradecer a mi esposo porque el también es un guerrero. Siempre está al pendiente de mí, se esfuerza tanto y lucha cada día para que mi vida sea más sencilla, con menos estrés y con más horas de sueño. No sé que sería de mí sin ti. Gracias por ser el hombre que eres! Soy muy afortunada. Sin ti seguramente me derrumbaría.
  • Entreno 5 km diarios- corro en la elíptica, ¡milagro! Ahora he introducido yoga a mi rutina de ejercicios. Es buenísimo para el dolor muscular y articular. Está acabando con muchos problemas.

A seguir luchando que hay mucho camino por recorrer!

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